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Amigos de Alerta Minera

¿Dónde les quedó la ética a las compañías mineras?

El pasado jueves 10 de agosto unas 1000 personas se "manifestaron" a favor de la minería durante una marcha por el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Esta actividad, organizado por el Gremial de Minas, Canteras y Procesadoras, tuvo como objetivo destacar los grandes beneficios que supuestamente traerá la explotación minera para miles de guatemaltecos y guatemaltecas. Los integrantes de la marcha eran principalmente vecinos de comunidades de Izabal y Alta Verapaz, lugares donde se está previniendo la explotación de varios metales, al igual que trabajadores de la mina Marlin de San Miguel Ixtahuacán. Lo que no se mencionó en los medios de comunicación fue el inmenso gasto que invirtieron las compañías mineras para transportar tanta gente hacía la capital y menos aún las presiones por parte de Montana Exploradora a sus trabajadores de participar en el evento.

Los manifestantes de las regiones de los Verapaces e Izabal fueron trasladados hacía la Ciudad de Guatemala por once avionetas y un numero mayor de autobuses. El gasto de esta operación lo asumió la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN). El traslado de los trabajadores de la mina Marlin, la gran mayoría vecinos de San Miguel Ixtahuacán (San Marcos), fue organizado por la compañía Montana Exploradora, que pagó doce camionetas para el viaje. Esta compañía también ofreció una cantidad de 500 Quetzales a cada participante, mientras el no participar pudiera resultar en la pérdida del trabajo. Otro dato que llama la atención fue la presencia en la marcha de un grupo de 200 personas, reconocibles por sus camisetas azules, que estaba encargado de hablar a favor de la minería. La tarea de las personas de las comunidades se redujo a dirigir a los miembros de la prensa y los y las interesados hacia las personas que obviamente tenían la misión de trasladar el discurso pro minería.

Desde el Frente por la Vida (Aj'chmol, Movimiento de Trabajadores Campesinos (MTC), Pastoral de la Tierra) vemos con mucha preocupación el respaldo prestado por las compañías mineras en la organización de la marcha. No cabe duda que la actividad fue organizada con la intención de influir la opinión pública y condicionar la decisión que tiene que tomar la comisión encargada de discutir las reformas a la Ley de Minería. Con esta actitud las compañías mineras están violando una ética que dicen tener como empresas socialmente responsables.

En su campo pagado del lunes 14 de agosto, el Gremial de Minas, una entidad de la Cámara de Industria de Guatemala, otra vez relaciona la industria minera "como una fuente de inversión e ingresos que les permita velar por un bien común." Mencionan que la industria minera provee fuente de ingresos y trabajo para más de 350.000 guatemaltecos. Lo que no menciona el Gremial de Minas es que la actual oposición se enfoque en la minería de metales, una rama de la minería que no produce muchos puestos de trabajo y que causa fuertes daños ambientales. Cabe mencionar el ejemplo de la mina de oro Entre Mares en Honduras, donde, después de seis años de explotación, se han secados los ríos y los habitantes sufren diferentes tipos de enfermedades.

El mismo lunes 14 de agosto fue bloqueado el paso entre la carretera panamericana al sitio de la mina Marlin. Según fuentes de Sipacapa y San Miguel Ixtahuacán, los bloqueos fueron provocados en la aldea La Cal, Malacancito, Huehuetenango, y donde participaron vecinos de dicha aldea y de aldeas vecinas. Dicha acción la motivó el incumplimiento de los ofrecimientos de Montana Exploradora, cuando al iniciar sus actividades mineras hace un año y medio, esta compañía prometió crear empleos para la gente local y asfaltar la carretera entre la mina y la carretera panamericana, lo cual beneficiaría a muchas comunidades cercanas.

Al ver que la compañía invirtió una gran cantidad de dinero en mandar sus empleados a Guatemala para promocionar actividades mineras mientras sigue ignorando sus compromisos con los vecinos de la región, es muy entendible que la gente tome acciones para exigir el cumplimiento del acuerdo entre Montana y las comunidades. Seguimos pensando, no obstante, que al final de cuentas estos compromisos son tareas del Estado guatemalteco y no de una compañía privada, menos una compañía extranjera, que aprovecha el poco interés e inversión financiera de parte de las instancias estatales responsables del tema.

San Marcos, Guatemala, 14 de agosto de 2006.

Movimiento de Trabajadores Campesinos (MTC)
San Marcos, Guatemala