Escrito por HoyECO
Canadá ha cerrado la puerta a uno de los pocos mecanismos creados para revisar denuncias contra sus empresas fuera del país. El Gobierno de Mark Carney ha eliminado la Oficina del Defensor del Pueblo Canadiense para la Empresa Responsable, conocida como CORE, que revisaba posibles abusos de derechos humanos vinculados a compañías canadienses en sectores como la minería, el petróleo, el gas y la confección. La decisión llega en un momento incómodo, justo cuando varias organizaciones pedían reforzarla, no apagarla.
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