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A bag of dead fish in a ziplock is held up to the camera, in front of the Cuesta del Viento dam. Credit: Asamblea Jachal No Se Toca.
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A Diez Años del Peor Derrame en la Historia de Argentina, Comunidades Esperan Justicia y Expresan Preocupación por Mortandad de Peces Cerca a la Mina Veladero de Barrick

Viviana Herrera

Latin America Program Coordinator

Las autoridades locales y la empresa canadiense afirman que no hubo ningún derrame. Sin embargo, las comunidades afectadas están preocupadas por los efectos sobre la salud, porque nadie ha dado una explicación por la mortandad de peces río abajo de la mina Veladero.

Vivir río abajo de una de las minas industriales más grandes de Argentina no es fácil, especialmente cuando las cosas van mal constantemente. Cuando las comunidades de Jáchal e Iglesias, en el noroeste de Argentina, se enteraron, gracias a los pescadores locales, de la mortandad masiva de miles de pescados pejerreyes cerca de la mina Veladero de Barrick a comienzos de noviembre del año pasado, lo primero que pensaron fue en un nuevo derrame de la mina Veladero, dice Saúl Argentino Zeballos, portavoz de la Asamblea Jáchal No Se Toca.

El lunes 3 de noviembre de 2025, la Asamblea informó públicamente que miles de pejerreyes aparecieron muertos cerca de la orilla de la presa Cuesta del Viento, que recibe las aguas de la mina Veladero, propiedad de Barrick Mining Corporation (ABX-TO) y Shandong Gold.

Esta nueva mortandad de peces ha causado una gran preocupación en la población. Como le dijo una ciudadana al diario local HUARPE: “Sabemos que cuando algo altera la calidad del agua, los primeros en sufrirlo son los peces chicos. Por eso creemos que es urgente investigar. Si algo mató a esos peces, la población puede estar en riesgo, porque nosotros tomamos esa agua.”

La mitad de la población de Jáchal (aproximadamente 25.000 pobladores) se encuentra en el radio céntrico urbano y la otra mitad vive en la zona rural en donde recibe el agua de la cuenca del río Jáchal para regar los cultivos y, en forma subterránea, para consumo humano a través de pozos. Las comunidades viven cerca de múltiples proyectos mineros y de la mina Veladero que causan daño ambiental.

El 13 de septiembre de 2015, un derrame causado por una falla en una válvula de una tubería de la plataforma de lixiviación liberó millones de litros de agua contaminada con cianuro, mercurio y metales pesados en las cuencas hidrográficas locales, contaminando al menos cinco ríos. Sin embargo, la población no se enteró del derrame hasta días después, cuando un empleado preocupado de la mina Veladero dio la voz de alarma enviando un mensaje a través de WhatsApp para alertar a la ciudadanía. Desde entonces, al menos otros cuatro derrames tóxicos han sido documentados y denunciados por la Asamblea Jáchal No Se Toca. Ninguno de estos derrames fue reportado por las autoridades locales ni por la empresa. En todos los casos fueron inicialmente negados, y en los tres primeros tuvieron que confirmarlos ante las evidencias innegables, lo que ha generado un ambiente de desconfianza entre los residentes hacia las autoridades locales y Barrick.

En el 2022 y 2023 Barrick respondió a comunicaciones de expertos de la ONU negando los derrames, afirmando: “cualquier sugerencia de derrames es infundada y carece de fundamento”.

Informes Inconclusos

Barrick ha negado públicamente cualquier implicación en la muerte de los peces, declarando en medios locales el 4 de noviembre: “Queremos llevar tranquilidad a todos los vecinos respecto a que Veladero opera con normalidad y que no existe vínculo de los peces encontrados en Cuesta del Viento con el funcionamiento de la mina, según el respaldo de los monitoreos ambientales recientes.” Sin embargo, la empresa no presentó análisis para sustentar tal afirmación en tal momento.

Entre las teorías que se lanzaron en un comienzo para explicar la mortandad de peces se encuentra que era debido a fenómenos naturales. El jueves 6 de noviembre la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia de San Juan informó a la comunidad que “Las evidencias preliminares obtenidas indican que el evento estaría asociado a condiciones naturales del cuerpo de agua, específicamente a bajos niveles de oxígeno disuelto (hipoxia) en zonas costeras con poca circulación y acumulación de materia orgánica.”

Sin embargo, análisis realizados por la Universidad de Cuyo (UnCuyo), el 7 de noviembre, a solicitud de la Asamblea de Jáchal No Se Toca y analizados por ingenieros especialistas para determinar las condiciones de oxígeno disuelto en el agua en diferentes sectores del Dique Cuesta del Viento. En una declaración sobre los resultados del análisis, la Asamblea afirmó que los especialistas determinaron que los niveles de oxígeno no eran los responsables de los altos niveles de mortalidad de los peces, ya que “las mediciones realizadas varían entre 7,84 mg/L y 9,16 mg/L lo cual son niveles óptimos de oxígeno disuelto para los Pejerreyes.” El pez puede sobrevivir con niveles de oxígeno disuelto tan bajos como 6 mg/l.

Otra versión promovida por medios locales señalaba un supuesto bajo nivel de agua en el dique. Sin embargo, como lo reporta el Diario Tierra Viva, “apenas un par de meses antes del inicio del fenómeno, la Secretaría de Recursos Energéticos de San Juan había informado que el dique Cuesta del Viento tenía 3.45 metros más de agua —sobre el nivel del mar— que para la misma época del año pasado.” Zeballos agrega: “En 2024 no hubo pejerreyes muertos, y ahora sí; entonces, la reciente mortandad de peces no fue por la cantidad de agua.”

Los análisis de UnCuyo del 7 de noviembre también demostraron que las aguas del río La Palca, que vienen de la mina Veladero y aportan agua a la presa Cuesta del Viento, también estaban contaminadas con mercurio y cloro. Según Zeballos, una de las lecciones aprendidas en 2015, cuando el primer derrame en la mina Veladero vertió un millón de litros (264 000 galones) de solución de cianuro en los ríos aledaños, fue que el cloro “solo aparece en los ríos de montaña cuando se utiliza hipoclorito para "neutralizar" el cianuro después de un derrame, tal y como hizo Barrick tras el derrame de 2015”.

Tras el derrame de la mina Veladero en 2015, se ordenó la implementación de la Ordenanza Agua Segura que obliga al municipio de Jáchal a analizar periódicamente las aguas de ríos locales y el agua potable para detectar sustancias peligrosas. Tal ordenanza no había sido cumplida desde el año 2023, por lo cual no existían estudios más recientes para comparar los resultados tomados el 6 de noviembre.

Veinticuatro días después del reporte de la mortandad de peces, Barrick realizó por su parte análisis a través de SGS --- empresa de pruebas, inspección y certificación que trabaja con Barrick Gold también en su cuestionada mina North Mara en Tanzania --- en lo que la empresa denomina un proceso de «monitoreo participativo». La empresa afirma en su sitio web en español que “Veladero reafirma, con datos y procesos verificables, que la operación funciona con normalidad y que no existe ningún vínculo entre los peces encontrados en el Dique Cuesta del Viento y la actividad minera, ubicada a más de 110 kilómetros del embalse. En base se rechaza nuevamente la difusión de información no verificada, de carácter parcial y suposiciones injustificadas con el solo objetivo de afectar la tranquilidad de los vecinos y perjudicar a la actividad minera.” Según SGS, los resultados de mercurio, cianuro y los cloros, entre otros, “salieron por debajo del límite de cuantificación” agregando que “están dentro de lo normal.”

Tras la presión social, la Municipalidad de Jáchal encargó un muestreo simultáneo a tres laboratorios: UNCuyo, Centro de Investigación para la Prevención de la Contaminación Ambiental Minero Industrial (Cipcami) y SGS. Sin embargo, al igual que los análisis realizados por Barrick, las muestras ordenadas por la municipalidad no se tomaron inmediatamente de la aparición de los peces muertos sino más de 20 días después. Especialistas en agua, geología y biología de la provincia de San Juan consultados por la agencia de noticias local Diario Huarpe afirman que el tiempo transcurrido entre el momento en que se informó de la mortandad masiva de peces y el momento en que se realizaron las pruebas compromete los resultados obtenidos. Por tanto, los análisis realizados por CIpcami el 6 de noviembre y por UnCuyo, solicitados por la Asamblea de Jáchal, el 7 de noviembre parecen los más confiables, ya que se llevaron a cabo a los cinco y seis días de la muerte de los peces.

Cronologia de los analisis del agua

Credito: MiningWatch Canada

Cuando la Asamblea Jáchal No Se Toca fue el 11 de noviembre a realizar la denuncia por la mortandad de peces a la fiscalía, esta fue notificada que el Fiscal Sohar Aballay de la Unidad Fiscal del Norte (Jáchal) ya había iniciado, el 5 de noviembre, una investigación penal por el delito de envenenamiento de agua en el Dique Cuesta del Viento. La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable no había informado que esta investigación estaba en curso.

La Asamblea también ha expresado preocupacion sobre la omision de una muestra clave, que fue tomada por Cipcami, organismo del gobierno de San Juan, el 5 de noviembre de 2025 en el río la Palca y que no la incluyeron en los resultados que entregaron al Fiscal Sohar Aballay que es el que inició una causa por envenenamiento de aguas por la aparición de miles de peces muertos en el dique cuesta del viento. Esta muestra fue tomada en el mismo lugar que el 7 de noviembre de 2025 la UnCuyo detectó cloro y mercurio. El portavoz de la Asamblea, Saúl Zeballos, afirma que la ciudadanía se pregunta por qué se omitió esta muestra, suscitando sospechas sobre si el CIPCAMI está intentando ocultar pruebas de la investigación judicial de Jáchal.

De acuerdo con Daniel Flores, biólogo y doctor en Geología de la Universidad Nacional de San Juan, en declaraciones a un medio local, la muerte de peces a esta escala no puede ser una casualidad.  “Esto no es casual, es causal… Algo produjo la muerte en masa y hay que identificar qué fue. La investigación no puede quedar en explicaciones parciales.”

A tres meses de la mortandad masiva de peces en el Dique Cuesta del Viento sigue siendo incierta qué mató a los miles de peces: ¿fue un fenómeno natural, u otro derrame tóxico no declarado por Barrick?  

Lo que queda claro es que hay más preguntas que respuestas y que desde el 2015, la población vive en desconfianza ante la mina Veladero.

 Como lo señala un residente que se dedica a actividades náuticas y acuáticas en el área contaminada, Barrick “tiene antecedentes de haber mentido y que vuelvan a mentir ahora, qué novedad sería”.

Intimidación a Defensores Ambientales

La Asamblea Jáchal No Se Toca ha denunciado este incidente ambiental como parte de su lucha de más de una década para defender el agua, los glaciares y ecosistemas frágiles, como la Reserva de la Biosfera San Guillermo (RBSG), de las actividades mineras a gran escala en la zona, y documentando y denunciando sistemáticamente los vertidos tóxicos en la mina Veladero y la respuesta (o falta de ella) del gobierno argentino y de Barrick.

Como resultado de su labor de control ambiental y político, la Asamblea ha sido objeto de intimidación y difamación durante años. Más recientemente, las tensiones han ido en aumento y las tácticas de intimidación contra integrantes de la Asamblea se han intensificado desde que ésta informó públicamente por primera vez sobre la muerte de los peces y exigió que «el gobernador Marcelo Orrego y el gobierno provincial dijeran la verdad de lo ocurrido con pruebas técnicas fehacientes y confiables».

Desde el primer día de este incidente, la Asamblea ha informado sobre la muerte de los peces y exigido que “el Gobernador Marcelo Orrego, que el gobierno provincial diga la verdad de lo ocurrido con pruebas técnicas fehacientes y confiables y al Intendente Matías Espejo que convoque, en forma urgente, a la UNCuyo de Mendoza para realizar los análisis de agua según la Ordenanza Agua Segura, ya que hace dos años que no se hacen esos análisis.”

Estas tensiones llegaron a su punto álgido recientemente cuando integrantes de la Asamblea fueron objeto de una campaña de desprestigio en un medio de comunicación local favorable a la minería, Diario el Cuyo. El periódico acusó publicamente a Saúl Argentino Zeballos de «filtrar el documento a los medios de comunicación nacionales incluso antes de que tuviera el OK de la UnCuyo», lo que Zeballos niega. Además, la Asamblea ha sido objeto de escrutinio por su financiamiento, que el mismo medio de comunicación ha calificado de “opaco”.

“Cuando no pueden explicar la mortandad de peces por causa de los derrames mineros, el gobierno de San Juan utiliza al Diario de Cuyo para difamar a la Asamblea Jáchal No Se Toca y mentir sobre el costo de los análisis de agua que hizo hacer la Asamblea con la Universidad Nacional de Cuyo”, Faustino Esquivel, integrante de la Asamblea. 

El informe de análisis del agua de UnCuyo del 7 de noviembre está disponible previa solicitud.