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Nuevo Informe Desenmascara Ocho Falsedades de la minera Pacific Rim Mining/OceanaGold en El Salvador

La minera Pacific Rim, domiciliada en Vancouver, subsidiaria de la firma australiana-canadiense OceanaGold, ha prentendido explotar depósitos de oro en la zona norte de El Salvador por casi una década. En el 2009, Pacific Rim inició un litigio multimillonario contra el gobierno de El Salvador, ante un tribunal de arbitraje del Banco Mundial, argumentanto el derecho a licencia para iniciar operaciones de explotación en su proyecto minero El Dorado.

En noviembre de 2013, OceanaGold rescató a Pacific Rim de la ruina financiera inminente y busca un acuerdo con el gobierno salvadoreño, o continuar con la demanda. Sin embargo, OceanaGold le apostó a un proyecto inestable.

Los hechos son:

  1. Pacific Rim no cumplió con los requisitos reglamentarios necesarios para obtener el permiso minero en El Salvador. En su lugar confió en el cabildeo político.
  2. Pacific Rim nunca realizó los estudios adecuados para comprender ni mucho menos mitigar los impactos potenciales del proyecto El Dorado, especialmente en relación a los suministros del agua.
  3. Existe una amplia oposición a la minería en El Salvador, que se extiende desde el movimiento social hasta instituciones públicas, partidos públicos, y los más altos escalafones de la Iglesia Católica.
  4. Las actividades de Pacific Rim en Cabañas han generado conflictos, han agravado las divisiones sociales y han aumentado conflictos de interés respecto a los actuales y potenciales beneficios económicos de la minería. Esta situación ha contribuido a incrementar la inseguridad, amenazas y violencia, que aún deben de ser investigadas a profundidad.
  5. La voluntad de la compañia de optar por un cabildeo político de alto nivel y por el clientelismo local, en luga de cumplir con los requisitos reglamentarios y de respetar a las comunidades, pudo haber incrementado la corrupción.
  6. Las ganancias generadas por el proyecto El Dorado serán repatriada a la empresa matriz y a sus accionistas.
  7. La compañia está utilizando las reglas de arbitraje inversionista-Estado para subvertir el debate democrático y nacional sober la minería en El Salvador, un tema que no debería de ser decidido por un tribunal del Banco Mundial.
  8. OceanaGold, que recientemente adquirió a Pacific Rim, opera un proyecto minero a cielo abierto de oro y cobre en las Filipinas que ilustra claramente los costos de la minería, costos que el pueblo salvadoreno no debe de asumir.